Investigadores neurólogos afirman que tenemos dos cerebros (hemisferio izquierdo y el derecho) unidos por unas fibras con circuitos de conexiones neuronales que interactúan la información del exterior entre ambos hemisferios. Por medio de los sentidos, la información o comunicación que percibimos nos llega a la masa cerebral donde se procesa de forma independiente e indistinta, aun siendo el mismo mensaje recibido.
Cuanta mayor estimulación temprana y buena conexión neurosensorial posea el niñ@ entre ambos hemisferios cerebrales, mejor desarrollo intelectual, consolidación de información, mejores capacidades, habilidades y destrezas les deparará su cerebro. La estimulación cerebral y la creación de multitud de circuitos o actividad neuronal decrece con el transcurso de los años, es decir, que las posibilidades de crear circuitos neuronales son mucho mayores a los 2/3 años que a los 5 y así sucesivamente.
A continuación se detalla la información y contenidos que procesa el cerebro: hemisferio izquierdo & derecho y que dan cabida a las ocho inteligencias múltiples:
El hemisferio izquierdo es el encargado de procesar la memoria, concentración, retención de contenidos y en consecuencia la inteligencia lógico-matemática: el cálculo mental, los números, fechas, datos y fórmulas; el raciocinio (planificación, obediencia, orden, coherencia, disciplina); seguimiento de leyes y normas establecidas, resolución de problemas matemáticos (utilización de dinero para comprar y vender, operaciones simples, hipótesis). Es el hemisferio cerebral que busca resultados demostrados, medibles, la estadística y lo empírico científicamente es lo válido. También se desarrolla toda la inteligencia lingüística-verbal: comprensión lectora (textos, imágenes y grafías), la lecto-escritura, saber adecuadamente (hablar, escribir y escuchar). El manejo de mapas, visualización de imágenes y su retención mental propio de la inteligencia espacial. La inteligencia naturalista se desarrolla analizando, investigando e interactuando con el medio físico natural, estudiar la naturaleza en todas sus dimensiones. Es curioso que el hemisferio izquierdo posea el control de la mano derecha, de ahí que existan un porcentaje muy alto de personas diestras (que ejercitan más el lado izquierdo del cerebro), en contraposición de los zurdos (hemisferio derecho).

Por otro lado, el hemisferio derecho es donde se procesa todos los aspectos artísticos, la originalidad, imaginación, la dimensión emocional y sentimental de la persona. Lugar donde se desarrolla la inteligencia musical (capacidad de escuchar, percibir, distinguir timbres, cantar, tocar instrumentos, crear, analizar, expresar sonidos…), logro del equilibrio afectivo y emocional. La capacidad de innovación, creación e interpretación de signos, grafías y señales que no poseen palabras. Otra de las habilidades o destrezas desarrolladas en el hemisferio cerebral derecho es la inteligencia cinestésica, conocimiento inconscientemente del propio cuerpo, desarrollo de movimientos, gestos, expresión corporal (coordinación, orientación, equilibrio, percepción del espacio...). La inteligencia interpersonal es la encargada en la relación social con los demás, el trabajo en grupo o aprendizaje cooperativo y ayuda a los demás, la intuición, la empatía, solidaridad, compasión y todos los mecanismos existentes en referencia a las habilidades sociales. También es en éste hemisferio cerebral donde se fomenta la inteligencia intrapersonal, la autoestima y conocimiento de sí mismo (habilidades y desventajas personales), experimentación de sensaciones y emociones. Se desarrolla una personalidad sólida y adaptándose a las diversas dificultades de su vida cotidiana. Posee el control de la mano izquierda.
Los dos hemisferios cerebrales no son rivales ni entran en conflicto de importancia, pero sí hay que matizar que el izquierdo ha sido protagonista en la historia de nuestros centros educativos (infantil, primaria y secundaria), donde las asignaturas llamadas instrumentales (matemáticas, lengua, inglés, ciencias) poseen mayor carga lectiva que las demás (música, educación plástica y visual, tecnología). Es aquí donde hay que insistir en la importancia del hermanamiento y complementación entre los dos hemisferios cerebrales, desarrollando un equilibrio cerebral y potenciando personas “más inteligentes”. La cuestión es establecer los nexos de unión entre ambos hemisferios para así conjugar las ocho inteligencias múltiples de las que poseen los humanos (teoría de las ocho inteligencias múltiples de H. Gardner).